miércoles, 26 de diciembre de 2012

“las 15 pinceladas mágicas para un Rotario que pueden mejorar tu vida y ser feliz”

¿Qué tiene que ver la satisfacción con la frase hecha y conocida de “Trabajas para vivir o vives para trabajar”? pues muchísimo. Nuestro fundador Paul Harris ya asocia en varios escritos esta asociación y relaciona entre la satisfacción y el trabajo.

Así Paul Harris en el mensaje ante la Convención del RI DE 1936 en Atlantic City, Nueva Jersey, USA Los sudamericanos consideran a los negocios un medio para lograr un fin pero no un fin en sí mismo “.

Paul Harris en el mensaje ante los Rotarios de Winnipeg. Manitoba, Canadá, durante la Cuarta Conferencia para la buena voluntad dijo textualmente “La felicidad es uno de los atributos del hombre que se resiste a la búsqueda más decidida y cuando llega, lo hace sin que la busquemos, en los sitios más insospechados”.

Por eso la satisfacción personal dependerá muy mucho con lo que hacemos todos los días y una de ellas queramos o no es nuestro trabajo profesional. El saberlo aprovechar esto nos va a condicionar a tener más tiempo para otras cosas que será también muy importante para obtener una gran satisfacción personal.

Benjamín Franklin  dijo una frase para mí genial Las tres cosas más difíciles de este mundo son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo”.

Es muy común escuchar a las personas que no tienen tiempo para realizar ciertas labores, como también preguntas ¿Qué hacer para organizar el tiempo?  ¿Cómo utilizarlo eficientemente?

Nosotros y pensamos como Rotarios, vamos a exponer

“las 15 pinceladas mágicas que pueden mejorar tu vida y ser feliz

1) Lo primero es ganar tiempo para ti. Reserva en tu agenda una hora para ti y dale a esa cita contigo misma la importancia que tiene, como si se tratase de una importante reunión de trabajo, y no la canceles bajo ningún pretexto. Si alguien te pide algo en ese tiempo, no cedas, recuerda que tienes una cita con alguien muy importante: tú.

2) No hagas algo que no quieras hacer. A veces aceptamos proyectos que no nos interesan o nos apetecen sólo por complacer a alguien. Así que antes de volver a aceptar cualquier propuesta, piensa bien si te interesa y el tiempo que tendrás que dedicarte a ello.

3) Calidad en lugar de cantidad: Estamos acostumbrados a recibir mil y un estímulo del exterior, y realizar varios trabajos al mismo tiempo. Sin embargo, hay muy pocas cosas que nos dejen huella y en las que pongamos los cinco sentidos. ¡Tienes que saber elegir el mejor trabajo para ti, y descartar aquellos que no lo son!

4) Tiempo para vivir. ¿Vives para trabajar o trabajas para vivir? Si dedicas la mayor parte de tu tiempo al trabajo, por muchos éxitos que consigas, seguramente estás dejando de lado aspectos tan importantes como tu familia y tus amigos.

5) Vive y prescinde de las modas. No debemos dejarnos seducir por las modas y medir nuestra felicidad por lo que tenemos. Muchas veces caemos en el círculo de trabajar para tener más y más, pero en realidad lo único que conseguimos así es gastar nuestro tiempo en algo que no nos llena. Pregúntate si te compensa esa actitud y recuerda que necesitas tiempo para pasear, jugar con tus hijos o leer un libro que además son actividades que no cuestan dinero, por lo que no necesitas tener tanto.

6) Lo que necesitas y lo que no. Las cosas que no necesitamos, nos llenan durante muy poco tiempo para luego caer en el olvido. Quizás el tiempo que empleaste en conseguirlas las podrías haber dedicado a otros objetivos más duraderos. Recuerda que prescindir de determinadas cosas puede ayudarte a ganar más tiempo para ti.

7) La monotonía es un enemigo, ya que genera insatisfacción y aburrimiento. Busca cosas diferentes que hacer cada día y tendrás la sensación de aprovechar el tiempo y tener mayor satisfacción.

8) Márcate  objetivos. Esta es la base, o la forma de poder desarrollar cualquier estrategia.  Si no sabes a dónde ir, o que logro se intenta obtener, muy difícilmente logres algún resultado importante.  Se claro, define correctamente y escríbelo.  Luego lo tienes que leer, critícalo, y lo vas modificando.  Retroalimenta estos pasos hasta lograr el mejor resultado, en el menor tiempo posible. 

9) Fracciona los objetivos complejos. Siempre es posible fraccionar los objetivos a largo plazo, en los de mediano plazo y luego en los corto plazo o mensuales.  Incluso los mensuales se pueden acotar a una sucesión de objetivos semanales y éstos separarlos en objetivos de dos o tres días, o incluso diarios. El secreto es tenerlos alineados, para recorrer un camino armonioso hacia el largo plazo, y no desviarse.

10) Anota tus objetivos en tu agenda. Hay que escribir todos los objetivos en las agendas y mantener el compromiso de cumplir con todos ellos.

11) Prioridades. Escribe tus prioridades, como por ejemplo vencimientos de pago o de entrega de trabajos o cumplimiento de rutinas internas.  Muchas veces podrán quedarnos tareas pendientes, pues no somos máquinas perfectas y cumplidoras, y esas tareas atrasadas pueden retrasar o tapar las prioridades reales del día.  Tenemos que diferenciar entre Lo importante que tiene prioridad y lo urgente que no debe cambiarnos los objetivos de nuestra agenda.  El mezclar estos dos conceptos de ergonomía de trabajo es un error muy común.

12)  Mayor productividad. Todos tenemos un horario en que nos concentramos mejor,       en que nos dejan "trabajar tranquilos", o un horario en que hay que hacer el trabajo sí o sí.  Por el ejemplo el cierre del día, o de una caja, o redactar cartas o informes. Sepamos claramente en qué momento del día podemos o debemos realizar tal o cual tarea, y en ese momento nos abocaremos a ello, y no a otra que se pueda realizar luego o antes.

13) Controla tus tiempos.  Por el sistema que mejor se adapte a tu personalidad, controla todos los días tus tiempos reales de trabajo, para saber si podrás cumplir con tus objetivos del día, si estás adelantado o atrasado.  Muchas veces es posible realizar ajustes o motivarse más, para mantenerse en línea.  Los "recreos" muchas veces relacionados con el chat, las redes sociales o el mail, solo empeoran tu agenda de trabajo. Si los objetivos impuestos son diarios, el paso a paso es esencial para lograr la eficiencia y mantenerla.

14) Saber delegar. Todos tenemos habilidades, y podemos realizar muchas tareas distintas, algunas mejor que otras. Esto muchas veces nos lleva a creer que podemos hacer todo, y nos cargamos de trabajo, pensando que podemos hacerlo, que lo hacemos mejor, o que no hay nadie que lo sepa hacer.  Las habilidades y el conocimiento nos dan posibilidades, pero el tiempo real para trabajar es quien nos impone el freno.  En función del tiempo que tenemos para trabajar hay que organizar las tareas pero sabiendo distinguir una de otras.  El secreto es delegar la tarea delegable.

15) Organiza equipos de trabajo.  No es fácil armar un equipo de trabajo.  Hay que saber elegir a su líder.  Además éste debe mantener motivados a todos sus integrantes, debe saber delegar y proporcionar soluciones viables para obtener lo mejor de cada uno. La confianza y la contención son factores esenciales.

Como decía Paul Harrislos negocios deben ser un medio para lograr un fin pero no un fin en sí mismo “.
 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario